Evolución

octubre 24, 2009

Halloween es otra de esas fiestas religiosas que aquí salió mal. En principio tenía la intención de honrar a los muertos pero se ha convertido en disfrazarse de cosas que den miedo como brujas, monstruos o políticos, salir a pedir caramelos y desmadrarse como pocas veces a lo largo del año. Lo que no sé es cómo se llegó a eso, igual que tampoco sé cómo se llegó de la Navidad a señores vestidos de rojo o cómo se llegó de la Semana Santa a conejitos y huevos de chocolate.

Vía el blog de Ulra sobre su experiencia americana.