Tres ejemplos…

agosto 30, 2008

… de que poner una reclamación en un museo suele significar «Soy un maleducado y no me gusta que me lo digan». «Paraviñeteando» a Mauro Entrialgo.

Caso 1:

En una de las actividades, dirigidas a público infantil existen dos retretes para casos de necesidad, ya que se trabaja con niños de 3 a 10 años. Al terminar la actividad, siempre con 5 minutos entre una sesión y la siguiente para que el servicio de limpieza pueda dejar preparada la sala, una de las responsables quiso llevar a los niños al cuarto de baño y mis compañeras le recordaron no solo que la actividad ya habia terminado y que debian salir de la sala sino que a escasos 5 metros se encuentran los aseos del museo que ademas ademas tiene mas retretes.

Caso 2:

Un grupo pretende entrar, por confusión a la única actividad que no tienen contratada. Una vez resuelta la confusión, deciden enviar a los niños de tres años a una actividad y a los de 5 años a otra, haciendo caso omiso de mi compañera y de la chica de informacion, ya que esta enviandolos justo donde la edad recomendada es la contraria. Lo que vuelve a general una nueva discusion y los de 5 años entrando en la sala que mejor para los de 3 años y viceversa. Por Ley de Murpy, un modulo de la sala no funciona. Reclamación… contra mi compañera.

Caso 3:

Una familia llega tarde a una actividad por lo que no han asistido a la explicación de las normas del principio y  retrasan al resto del grupo. Tienen dos niños pequeños que no paran de gritar y correr, cosas prohibidas en esa sala debido a que hay animales vivos, causando no solo molestias al educador (en este caso yo) sino al resto del grupo. La madre o tia y el abuelo pasan de los niños. Me paro un par de veces para hacer notar que estan molestandome en las explicaciones. Cuando el resto del grupo ya me mira en plan «Tio, diles algo» le digo que haga el favor de controlar a los niños. Me suelta cuatro borderias y se larga.

Asi que por favor, si alguna vez vais a un museo, zoologico, exposición… y os ha gustado, dejadlo por escrito porque ya veis que tipo de gente es la que se queja. Y por supuesto siempre nos acordamos de lo malo, nunca de lo bueno.