En mi casa no hay sofá.

mayo 7, 2006

    Cerca de cumplir ya un año este blog, voy a realizar la confesión más terrible y traumática de mi vida: en mi casa, desde que nos mudamos hace 13 años, no hay sofá.

    Consejo obvio de todos mis amigos: “Pues comprate uno”. jajajajajajajaja. En mi casa no hay sofá porque en lugar de sofá tenemos un aparador lleno de vajilla que solo sirve para limpiar una vez al año y una enorme mesa de comedor entre este y el televisor, que esta en una mesita baja DE LAS QUE SE PONEN FRENTE A UN SOFÁ. Basicamente, no cabe, y mi madre hace todo lo posible para que no entre con excusas tan absurdas como “Os pelearíais por el sofá” o rizando el rizo del absurdo “Sentarse en un sofá es lo más incómodo del mundo”. Otro consejo es: “Pues comprate un puff” ¿Y dónde lo pongo? ¿Debajo de la mesa? ¿Encima? ¿Dentro de uno de los armarios del aparador?.

    Todos se preguntan como podemos ver la tele, que un sofá es el alma de la casa. No podeis creer lo incomodo que es ver un partido de futbol en las sillas de la mesa del comedor, cuando marca un gol mi equipo no puedo abrazar a los demas, porque una mesa de dos metros nos separa. No te puedes quedar dormido viendo la tele, te caes de la silla. No veo mucho cine porque una incómoda silla para verlo es lo mas parecido a cuando tienes ganas de tirarte a la parienta y esta sale con la mascarilla verde y los rulos del cuarto de baño. Y hablando de esto, ¿como me enrrollo yo con una churri en mi casa? Sería como esa escena del primer Batman donde están cenando Kim Basinger y Michael Keaton separados por una enorme mesa. Mi comedor es el mejor anticonceptivo. En fin, está claro que lo primero que entre cuando tenga mi propia casa, sera un sofá, un televisor y un DVD. Y cuando venga mi madre a verme, se sentara en una silla del comedor, por supuesto.

Hocus Pocus… Y desapareció.