De educación y buena memoria.

diciembre 4, 2005

Llamo a un numero de telefono y sale una señora:

-¿Juanjo?
– No, aqui no vive ningún Juanjo. ¿Eres Ramon?
– No señora. ¿He llamado al 650 XXX XXX?
-¿Como?
-Que si estoy llamando al 650 XXX XXX.
-No, se ha equivocado de numero.
-Ah, disculpe.

Vuelvo a marcar cuidadosamente aunque hubiera jurado que anteriormente habia marcado bien y me sale la misma señora:

-Pero señora, ¿no me habia dicho que ese no era su numero?
-Y yo que sé cual es mi numero. Vete a la mierda.

He localizado a Juanjo en su fijo, y he comprobado que me habia dado mal su móvil. Me da a mí que esa señora las va a pasar canutas el 28 de diciembre.

Hocus Pocus… Y desapareció.