«Hijo, que parezca un accidente»

octubre 26, 2005

Bush es un pillín, al fin su trama ha quedado al descubierto. Ahora sabemos las verdaderas razones por las que se negaba a firmar el Convenio de Kyoto, el que fija los límites a los contaminantes de efecto invernadero. No es que temiera, como él asegura, una recesión económica provocada por la colosal inversión a la que estaría obligada la industria del país más contaminante de la Tierra. La verdadera razón es que quería arruinar Cuba con el envío de sucesivos huracanes, provocados por el cambio climático que su política irresponsable está favoreciendo.[…]

Saco sin fondo